lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
Eight letters, three words, one meaning.
Los domingos son para reflexionar, para escuchar esa canción que tanto te gusta una y otra vez. Para prometerte a ti mismo que a partir de este día, todo será diferente. Acaba una semana, empieza otra.
Todo el mundo cae de vez en cuando, pero el amor siempre estará presente. En cada esquina hay razones para seguir creyendo. Es mirar en el fondo de tus ojos y ahí está, aún sigue brillando. En cuanto cae el sol, te empiezo a echar de menos, y la cama es un mal lugar para estar cuando tú no estás allí. Se cierran los ojos y la imaginación vuela hacia lugares que quizá nunca fuimos capaces de imaginar. Es hora de tomar la situación, de guiar, en vez de ser guiado, ¿no os parece? Imaginaos ser esa persona que siempre quisisteis ser, no me habléis de imposibilidades, de la imposibilidad de cambio, yo no creo en ello. Estoy dispuesta a alcanzar todo esto. Ya no valen las excusas, trato de impresionarte, es cierto. A veces me siento tan enamorada, tan llena de ilusiones, de pensamientos inconexos, y te veo tan lejos y entonces pienso: es esto. Lo que busco, lo que te hace caer, lo que al segundo siguiente te eleva, te ilumina... y vuelve a caer. Sé mi sol. Dedícame canciones, sácame a bailar, dime todas esas palabras que te rondan la mente, miénteme si quieres. Estoy desecha a veces, caigo, y siento que tú caes conmigo. Caemos, lo nuestro desaparece... Pero no tiene porque ser así. Cada día es una buena excusa para empezar de cero, para hacer todo lo que debías haber hecho desde hace tanto tiempo...un buen día para quererte un poco más. Te quiero decir, siempre te quise decir... que las cosas más importantes a menudo son las que no decimos. Que si dudo, no es porque no dude, es porque sé. Si te pregunto una y otra vez lo mismo, no es porque no sepa la respuesta, es porque quiero que me digas la mentira que se esconde detrás. ¿Acaso no la hay? Cuantás películas serán capaces de caber en esta frágil mente. Espero que esta noche vengas conmigo, es una larga noche, vámonos a Los Ángeles, y triunfemos. ¿Por qué no? Tú no eres nadie, yo tampoco; pero en cuanto me crucé con tu mirada, todo cobró un poco de sentido. ¿He nacido en la época equivocada? Necesito un caballero. El destino nos separa, los caminos se distancian, aún queda tiempo, pero cada día es el último día y... ¿cuántos quedan? Cuídame. Te echo de menos aún cuando estás, llámame, quiéreme. No te vayas. Llévame a un café. Me quedo sin fuerzas cuando me encuentro a mi misma rompiéndome poco a poco. Eres como un extraño a veces, y no quiero más tu amor. Pero lo recupero del cubo de la basura porque eres lo que me repara. Aquí es donde se supone que debería estar, ¿cierto? Tengo ganas de cada mañana, darte lo mejor de mí, por si te vas, por si me dejas así. A veces me siento pequeña, indefensa, cuando no llamas. Si pudiera, te lo diría. Tengo un dilema, y tú solucionas todas mis dudas. Sé mi extraño, te necesito cuando me necesitas. Estás a miles de kilómetros y me dices que quisieras estar aquí, entonces te siento junto a mí. Ha sido divertido conocerte, es divertido ir descubriéndote día a día, y que el sol nos descubriera en tu coche aquella mañana. No tenía casi nada que ofrecerte... ahora se podría decir que me he cambiado hasta de nombre. Nuevas ideas, ilusiones, sueños, planes. Sólo te pido que me quieras. Espero que te quedes, tengo la llave, tengo la clave. Espero que los tiempos dorados estén por llegar, y que haya respuesta para todos, y para todo. Que todo cambie, que el mundo gire, que nada resulte lo que parecía ser, y todos nos descubramos a nosotros mismos, que el mundo resulte lejano del de ahora, que se arreglen todos los corazones y todos los hogares. Nadie vivirá más cerca del suelo que del cielo. Iluminemos las noches, son mágicas. La luna esconde un secreto. Que todo cambie, que las mentiras se sustituyan por amor y las personas nunca nos fallen. Que todo cambie, pero que tú, sigas estando aquí. Espero que para cuando todo se haya arreglado, ya esté reparada, esté completa. Que tus sueños se cumplan, que los míos también. De alguna manera, sabré donde estás; de algún modo, estarás aquí, aunque te hayas ido. Y con tu recuerdo, permaneceré, y todo seguirá su ritmo. A veces me sentiré sola, la soledad vendrá a mí; saldrán los recuerdos a flote, pero estaré bien. Después de todas estas noches sin dormir, me sienta bien saber que estás aquí. Siempre has querido un poco más, yo siempre te pido un poco menos. Me quedo atascada en algún punto entre tú y yo. No sé dónde está lo correcto. ¿Acaso importa? Los años taparán las heridas. Dime cómo haces tú para recobrar fuerzas, para querer seguir, para no derrumbarte. No hay mejor imagen, que un amanecer... todo parece detenerse, y allí, junto con la luna, todas las penas se quedan.
Si, el domingo es un buen día para pensar.
Todo el mundo cae de vez en cuando, pero el amor siempre estará presente. En cada esquina hay razones para seguir creyendo. Es mirar en el fondo de tus ojos y ahí está, aún sigue brillando. En cuanto cae el sol, te empiezo a echar de menos, y la cama es un mal lugar para estar cuando tú no estás allí. Se cierran los ojos y la imaginación vuela hacia lugares que quizá nunca fuimos capaces de imaginar. Es hora de tomar la situación, de guiar, en vez de ser guiado, ¿no os parece? Imaginaos ser esa persona que siempre quisisteis ser, no me habléis de imposibilidades, de la imposibilidad de cambio, yo no creo en ello. Estoy dispuesta a alcanzar todo esto. Ya no valen las excusas, trato de impresionarte, es cierto. A veces me siento tan enamorada, tan llena de ilusiones, de pensamientos inconexos, y te veo tan lejos y entonces pienso: es esto. Lo que busco, lo que te hace caer, lo que al segundo siguiente te eleva, te ilumina... y vuelve a caer. Sé mi sol. Dedícame canciones, sácame a bailar, dime todas esas palabras que te rondan la mente, miénteme si quieres. Estoy desecha a veces, caigo, y siento que tú caes conmigo. Caemos, lo nuestro desaparece... Pero no tiene porque ser así. Cada día es una buena excusa para empezar de cero, para hacer todo lo que debías haber hecho desde hace tanto tiempo...un buen día para quererte un poco más. Te quiero decir, siempre te quise decir... que las cosas más importantes a menudo son las que no decimos. Que si dudo, no es porque no dude, es porque sé. Si te pregunto una y otra vez lo mismo, no es porque no sepa la respuesta, es porque quiero que me digas la mentira que se esconde detrás. ¿Acaso no la hay? Cuantás películas serán capaces de caber en esta frágil mente. Espero que esta noche vengas conmigo, es una larga noche, vámonos a Los Ángeles, y triunfemos. ¿Por qué no? Tú no eres nadie, yo tampoco; pero en cuanto me crucé con tu mirada, todo cobró un poco de sentido. ¿He nacido en la época equivocada? Necesito un caballero. El destino nos separa, los caminos se distancian, aún queda tiempo, pero cada día es el último día y... ¿cuántos quedan? Cuídame. Te echo de menos aún cuando estás, llámame, quiéreme. No te vayas. Llévame a un café. Me quedo sin fuerzas cuando me encuentro a mi misma rompiéndome poco a poco. Eres como un extraño a veces, y no quiero más tu amor. Pero lo recupero del cubo de la basura porque eres lo que me repara. Aquí es donde se supone que debería estar, ¿cierto? Tengo ganas de cada mañana, darte lo mejor de mí, por si te vas, por si me dejas así. A veces me siento pequeña, indefensa, cuando no llamas. Si pudiera, te lo diría. Tengo un dilema, y tú solucionas todas mis dudas. Sé mi extraño, te necesito cuando me necesitas. Estás a miles de kilómetros y me dices que quisieras estar aquí, entonces te siento junto a mí. Ha sido divertido conocerte, es divertido ir descubriéndote día a día, y que el sol nos descubriera en tu coche aquella mañana. No tenía casi nada que ofrecerte... ahora se podría decir que me he cambiado hasta de nombre. Nuevas ideas, ilusiones, sueños, planes. Sólo te pido que me quieras. Espero que te quedes, tengo la llave, tengo la clave. Espero que los tiempos dorados estén por llegar, y que haya respuesta para todos, y para todo. Que todo cambie, que el mundo gire, que nada resulte lo que parecía ser, y todos nos descubramos a nosotros mismos, que el mundo resulte lejano del de ahora, que se arreglen todos los corazones y todos los hogares. Nadie vivirá más cerca del suelo que del cielo. Iluminemos las noches, son mágicas. La luna esconde un secreto. Que todo cambie, que las mentiras se sustituyan por amor y las personas nunca nos fallen. Que todo cambie, pero que tú, sigas estando aquí. Espero que para cuando todo se haya arreglado, ya esté reparada, esté completa. Que tus sueños se cumplan, que los míos también. De alguna manera, sabré donde estás; de algún modo, estarás aquí, aunque te hayas ido. Y con tu recuerdo, permaneceré, y todo seguirá su ritmo. A veces me sentiré sola, la soledad vendrá a mí; saldrán los recuerdos a flote, pero estaré bien. Después de todas estas noches sin dormir, me sienta bien saber que estás aquí. Siempre has querido un poco más, yo siempre te pido un poco menos. Me quedo atascada en algún punto entre tú y yo. No sé dónde está lo correcto. ¿Acaso importa? Los años taparán las heridas. Dime cómo haces tú para recobrar fuerzas, para querer seguir, para no derrumbarte. No hay mejor imagen, que un amanecer... todo parece detenerse, y allí, junto con la luna, todas las penas se quedan.
Si, el domingo es un buen día para pensar.
viernes, 9 de marzo de 2012
Make a mistake. Learn. Repeat.
Yo creo que el mundo entero se equivoca. "Levántate feliz cada día de ser quien eres", "No cambies por nada ni por nadie", "No cambies nunca"... No creo que ese sea el camino correcto. Todo el mundo quiere aspirar a algo mejor, todo el mundo busca ser alguien, cambiar sus errores, esas pequeñas cosas que no te gustan de ti mismo. El cambio implica avance, evolución hacia algo mejor; aspirar a algo que siempre has querido ser y que, cada vez que te parece que lo rozas con la punta de los dedos, se aleja un poco más.
¿Por qué quedarse estancado en una forma de vida cuando todo puede ir mejor?
Puede que determinado día te levantes y pienses: Tengo todo lo que siempre quise. Pero no siempre va a ser así, habrá días que te levantes y todo tu mundo se te rompa y luego no sepas cómo volver a unir todas las piezas. Es imposible mantenerse constante a lo largo del tiempo, ser la misma persona mientras todo a tu alrededor cambia. Hay que adaptarse a los acontecimientos que te van sucediendo. Incluso alguno de ellos te cambiará radicalmente.
En la definición de ser humano, en algún renglón de esas miles de páginas que podemos escribir para definirlo, aparece la palabra "imperfecto". Por lo tanto sería estúpido querer permanecer dentro de esa imperfección toda la vida. Todos aspiramos a ser perfectos, ¿o no? Esto no tiene porque estar precisamente reñido con "no aceptarse a uno mismo". Puedes aceptarte tal como eres, pero siendo consciente de que existe una mejora; y queriendo alcanzarla.
No estoy de acuerdo con el "No cambies por nada ni por nadie". Es mucho más fácil amoldarte a la personalidad de alguien, que intentar molerlo a palos para que esa persona se adapte a ti. Saber lo que tienes que hacer, cómo tienes que decir determinadas cosas para no ocasionar una Tercera Guerra Mundial (que con toda probabilidad estaría causada por el motivo más insignificante) a veces se convierte en todo un arte; aunque no hace falta un gran talento para adivinar cómo agradar a determinada persona. Todas las personas se suelen regir por el mismo patrón y responderán de manera amable cuando eres caluroso en tu aprobación y generoso en tus elogios. No se trata de ser falso, ni de tener múltiples personalidades; sino que dentro de tu propia personalidad, con cada determinada persona, debes explotar deternimado sector dentro de tus posibilidades. Estoy convencida además, de que si una persona te importa lo suficiente, si te dice que cierto gesto, expresión que tienes le molesta, lo intentarás cambiar.
Todo es mutable, en mi opinión toda personalidad lo es; no siempre es posible un cambio radical, claro está, ni de un día para otro. Pero si un cambio progresivo, que acabe haciéndose notar la diferencia entre el pasado y el presente. Si de verdad quieres ser de una manera, puedes acabar siendo de esa manera, sólo es cuestión de práctica, esfuerzo, empeño y de saber cómo guiar tus actos. Se pueden tardar meses, incluso años, pero la paciencia es lo más esencial.
"Hace 12 años llegaron a preguntar si era muda, ahora mismo, si empiezo a hablar, difícilmente podrás hacer que me calle".
¿Por qué quedarse estancado en una forma de vida cuando todo puede ir mejor?
Puede que determinado día te levantes y pienses: Tengo todo lo que siempre quise. Pero no siempre va a ser así, habrá días que te levantes y todo tu mundo se te rompa y luego no sepas cómo volver a unir todas las piezas. Es imposible mantenerse constante a lo largo del tiempo, ser la misma persona mientras todo a tu alrededor cambia. Hay que adaptarse a los acontecimientos que te van sucediendo. Incluso alguno de ellos te cambiará radicalmente.
En la definición de ser humano, en algún renglón de esas miles de páginas que podemos escribir para definirlo, aparece la palabra "imperfecto". Por lo tanto sería estúpido querer permanecer dentro de esa imperfección toda la vida. Todos aspiramos a ser perfectos, ¿o no? Esto no tiene porque estar precisamente reñido con "no aceptarse a uno mismo". Puedes aceptarte tal como eres, pero siendo consciente de que existe una mejora; y queriendo alcanzarla.
No estoy de acuerdo con el "No cambies por nada ni por nadie". Es mucho más fácil amoldarte a la personalidad de alguien, que intentar molerlo a palos para que esa persona se adapte a ti. Saber lo que tienes que hacer, cómo tienes que decir determinadas cosas para no ocasionar una Tercera Guerra Mundial (que con toda probabilidad estaría causada por el motivo más insignificante) a veces se convierte en todo un arte; aunque no hace falta un gran talento para adivinar cómo agradar a determinada persona. Todas las personas se suelen regir por el mismo patrón y responderán de manera amable cuando eres caluroso en tu aprobación y generoso en tus elogios. No se trata de ser falso, ni de tener múltiples personalidades; sino que dentro de tu propia personalidad, con cada determinada persona, debes explotar deternimado sector dentro de tus posibilidades. Estoy convencida además, de que si una persona te importa lo suficiente, si te dice que cierto gesto, expresión que tienes le molesta, lo intentarás cambiar.
Todo es mutable, en mi opinión toda personalidad lo es; no siempre es posible un cambio radical, claro está, ni de un día para otro. Pero si un cambio progresivo, que acabe haciéndose notar la diferencia entre el pasado y el presente. Si de verdad quieres ser de una manera, puedes acabar siendo de esa manera, sólo es cuestión de práctica, esfuerzo, empeño y de saber cómo guiar tus actos. Se pueden tardar meses, incluso años, pero la paciencia es lo más esencial.
"Hace 12 años llegaron a preguntar si era muda, ahora mismo, si empiezo a hablar, difícilmente podrás hacer que me calle".
domingo, 12 de febrero de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
You can stand under my umbrella.
La noche se congela y olvida nuestros besos, nuestras miradas, seguimos hacia delante como podemos, sabiendo que siempre habrá alguien a nuestro lado que nos hagan la caída menos dura, pero que no podrán pararla, y desde abajo, todo se ve distinto. Es difícil y complicado. Cuando consigues lo que quieres, pero en vez de sentirte lleno de satisfacción, no puedes parar de pensar que en cualquier momento, puede irse. ¿Y por qué no puede uno disfrutar del momento? Tengo miedo a volver a caer en los mismos errores, a dar todo lo que antes no fui capaz de dar, a ser todo lo que un día tu quisiste que fuera, pero quizás ahora eso ya no sea suficiente, quizás ahora sea yo la que no encaje en esta historia. Pero si te vas, o si decido que ya no puedo continuar, al menos sabré que comprimí toda nuestra historia en unos pocos atardeceres, mas calmados, ya sin prisas, sabiendo que el destino nos pisa los talones, que es inútil tratar de huir. Me acabaran arrancando de tu lado, y puede que ese futuro sea cercano, por ello quiero llevarte a los rincones más bonitos de esta ciudad, quiero que exploremos juntos terrenos que no conocemos, decirte todo lo que uno vez no me atreví a confesar, y que el tiempo me arrancó de mis labios, al igual que tu compañía, quiero cenar en restaurantes, ver amaneceres, que me digas que nunca me habías necesitado tanto, que la playa sea nuestro segundo hogar, después de la cama. No quiero que volvamos a ser lo que éramos antes, no quiero pensar que en realidad nunca seremos más de lo que fuimos, cuando te fuiste prometí que si volvías haría que el invierno pareciera primavera. Sé que antes de que me dé tiempo a suspirar, a echarte de menos, te habrás ido, y no quiero perder el tiempo pensando en que te echo de menos, cuando aún no te has ido. Ahora que puedo, cada vez que te necesite, iré a buscarte; cada vez que sienta que el mundo se me derrumba, te llamaré. No sé lo que sientes por mí, tampoco sé lo que hay entre nosotros, pero creo que es hora de dejar caer un muro, de aprovechar los últimos minutos que nos quedan.
viernes, 30 de diciembre de 2011
Y si me quieres olvidar, me marcho yo.
Necesito algo que me llene, algo que me haga ver que cada día cuenta, que es como una gran aventura. Que me haga ver que no importa cuántas veces la vida se me derrumbe a los pies, porque seré capaz de volver a construirlo todo de nuevo.
Me gustaba tanto perderme en tu mirada, intentar descubrir algo más allá, ver el juego de colores cuando el sol hacía que parecieran verdes. Te necesitaba tanto... y aún lo sigo haciendo.
Te echo de menos. No en la manera en la que tú te esperas. No de un modo físico. Sólo añoro la sensación que provocabas en mí. Aún ahora cuando todo ya ha acabado consigues hacerme sentir algo. Consigues que todo tenga sentido. No ese algo que tú crees. Simplemente algo. Te has convertido en mi parte favorita del día. Sencillamente te echo de menos... y necesitaba decírtelo.
Espero que algún día pienses en mí, que pienses en nosotros, en todo lo que éramos, en todo lo que pudimos llegar a ser, que te acuerdes de mí y te preguntes dónde estaré ahora.
El mundo es tan frágil y se derrumba tan fácilmente... que pensar que sólo sea el amor lo que me pueda mantener con condura... y qué pena que justo eso sea lo que me falte. Que paradoja, amor y cordura en una misma frase. Una vez más volvemos a equivocarnos. ¿O es que nunca hemos salido de nuestro error? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Acaso alguna vez lo hicimos?
Han cambiado muchas cosas desde la última vez que pensé en ti, han cambiado muchos recuerdos, han aflorado muchos errores que creía olvidados… Te sigo necesitando. Ya no busco otras miradas que me llenen, buscar es en vano. Cuanto menos te preocupes, menos tendrás que perder. Siempre quedará un recuerdo de ti en mi, siempre que te vea en mi mente te oiré decir las últimas palabras que me dedicaste… solo a mi.
Me gustaba tanto perderme en tu mirada, intentar descubrir algo más allá, ver el juego de colores cuando el sol hacía que parecieran verdes. Te necesitaba tanto... y aún lo sigo haciendo.
Te echo de menos. No en la manera en la que tú te esperas. No de un modo físico. Sólo añoro la sensación que provocabas en mí. Aún ahora cuando todo ya ha acabado consigues hacerme sentir algo. Consigues que todo tenga sentido. No ese algo que tú crees. Simplemente algo. Te has convertido en mi parte favorita del día. Sencillamente te echo de menos... y necesitaba decírtelo.
Espero que algún día pienses en mí, que pienses en nosotros, en todo lo que éramos, en todo lo que pudimos llegar a ser, que te acuerdes de mí y te preguntes dónde estaré ahora.
El mundo es tan frágil y se derrumba tan fácilmente... que pensar que sólo sea el amor lo que me pueda mantener con condura... y qué pena que justo eso sea lo que me falte. Que paradoja, amor y cordura en una misma frase. Una vez más volvemos a equivocarnos. ¿O es que nunca hemos salido de nuestro error? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Acaso alguna vez lo hicimos?
Han cambiado muchas cosas desde la última vez que pensé en ti, han cambiado muchos recuerdos, han aflorado muchos errores que creía olvidados… Te sigo necesitando. Ya no busco otras miradas que me llenen, buscar es en vano. Cuanto menos te preocupes, menos tendrás que perder. Siempre quedará un recuerdo de ti en mi, siempre que te vea en mi mente te oiré decir las últimas palabras que me dedicaste… solo a mi.
lunes, 26 de diciembre de 2011
I promised the world to you.
Ahora ya sé cuando algo está acabado, sé cuando parar, sé cuándo no hay que seguir tirando de la cuerda… porque ya no hay nada más que sacar. Sólo los que se aferran a la idea de que haya algo más allá de lo encontrado, sufren. No le pidas a una persona más de lo que tiene para ofrecerte. No puede ser: el amor se apaga, el amigo se aleja, la suerte se pierde a la vuelta de la esquina… No la persigas, déjala ir. Si tiene que volver, volverá por otro camino. Es sencillo, lo único que tienes que hacer es seguir caminando hacia delante, puedes pararte a echar un vistazo al pasado para recordar alguna enseñanza olvidada, pero no te lo quedes mirando. La gente irá y vendrá, mira que no hay personas en el mundo… Hay gente que tan solo entra en tu vida de repente para darte una lección y acto seguido sale de ella, desaparece casi sin dejar rastro… tómate esa lección muy enserio. Imagínate que mañana fuera tu último día, imagínate que mañana ya fuera demasiado tarde… ¿Perdonarías a tus enemigos? ¿Dirías lo que nunca te atreviste a mencionar? ¿Por qué no puede ser ahora el momento adecuado? Y da igual cuán perfecto sea él, no pares a mirar en sus virtudes, sus defectos, los sentimientos que encendía en tu interior… si no te quiere, si el sentimiento se apaga, si todo se acaba de repente un día tan sólo debes pensar que si eso ha pasado, es que no es para ti. Déjalo ir… es mejor… dejarlo ir. ¿Pero y si dejando ir algo que quieres pierdes la oportunidad de volver a traerlo a tu lado? ¿Qué pasa si no se trata de ser fuerte y formar tu propio camino sino de perseguir el camino que llevas soñando tanto tiempo? Improvisemos los pocos minutos que nos quedan en este lugar ¿No es maravillosa esa sensación de saber que puedes cambiar toda la historia con tan sólo un gesto, una palabra… una mirada? Sin embargo yo ahora prefiero perderme entre las copas y las risas de un bar… para olvidarte. Dejemos el resto de la historia en manos del azar.
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